El mundo actual impulsado por la productividad, la rapidez y la estimulación constante parece, a simple vista, poco propicio para que el aburrimiento entre en escena. Encontramos la distracción a golpe de clic en las pantallas de nuestros dispositivos digitales. Sin embargo, el aburrimiento invade a las personas y, en la mayoría de los casos, les hace sentirse muy molestos por la sensación de vacío que provoca. “Mi consejo es sentir ese aburrimiento, pensar en lo que significa y tomárselo en serio”, recomienda la psicóloga de la Universidad de