Esta semana Noboa sorprendió al anunciar un arancel del 30 % a las importaciones colombianas, lo que fue respondido con una medida idéntica por parte de Colombia a una veintena de productos ecuatorianos y con la suspensión de la venta de electricidad a Ecuador, clave para mitigar sus recientes crisis energéticas, a lo que Quito agregó un arancel también del 30 % al transporte que hace de petróleo colombiano.