Desde la logia masónica Propaganda Dos (Berlusconi tenía el carnet 1816) hasta el actual gobierno Meloni, siempre ha habido una veta de la política italiana que no soporta la separación de poderes. No conciben que haya contrapesos a los que nadie ha votado. No creen en el Estado de Derecho con todas las consecuencias. Creen en la separación de poderes pero sólo si es meramente aparente.