Las nuevas evaluaciones de inteligencia, los informes de los medios estadounidenses, así como los movimientos militares y las declaraciones de funcionarios iraníes, han reforzado la especulación de que Teherán aún conserva una parte importante de su infraestructura de misilesy su capacidad de disuasión, y es probable que también se esté preparando para un escenario de reanudación de las hostilidades.