Hace 1 mes | Por manuelmace a abc.es
Publicado hace 1 mes por manuelmace a abc.es

Lento de cuerpo y espeso de encantos, Luis XVI resultó ser una excepción en lo concerniente al sexo dentro de la Familia Real francesa. Los muros de Versalles habían visto toda clase de fórmulas sexuales –trios, orgias, predilección por las menores de edad y un sinfín de perversiones– durante los reinados de Enrique IV, Luis XIV o Luis XV, hasta que el heredero encarnó la castidad en el viejo palacio parisino. ¿Por qué había despedido de repente el deseo y el libertinaje de aquella «pequeña Sodoma»?

Comentarios

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Buen día para hablar de borbones y guillotinas.