El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, ha asegurado que va a pedir la ampliación de la vida útil no solo para la planta cacereña de Almaraz, sino para otras centrales nucleares en el futuro, ya que ha considerado que "la mayor parte de ellas pueden llegar hasta los 60, e incluso 80 años". En el capítulo regulatorio, cargó contra la pretensión del Gobierno italiano de sacar el CO2 de la factura eléctrica, ya que "cualquier intervención en el mercado no servirá para atraer las inversiones que se precisan para poder satisfacer las necesidades