En sus palabras, llegó a afirmar que su padre estaría difundiendo “propaganda” a golpe de talonario y expresó sentirse avergonzada por su comportamiento. Las declaraciones, difundidas en plataformas digitales, se viralizaron rápidamente y han reabierto el debate sobre la influencia de los viajes institucionales financiados o promovidos por gobiernos extranjeros en la política estadounidense y, sobre todo, vuelve a poner sobre la mesa la influencia del país judío respecto al norteamericano.