Las manifestaciones de solidaridad con Palestina se han vuelto habituales en Londres desde que en 2023 comenzaran las matanzas de Israel en Gaza y el primer ministro británico, Keir Starmer, ha amenazado con prohibirlas, debido a su “efecto acumulativo”. Como es típico, Starmer intercambia los papeles de víctimas y victimarios. Lo que más les preocupa no son las matanzas de Gaza sino las protestas populares en contra.