Hay una diferencia sustancial entre el largo historial de intervenciones imperiales de Estados Unidos en América Latina y el Caribe y lo acontecido recientemente en Venezuela. Como ocurrió años atrás en Panamá o en Honduras, y como todo parece indicar que ocurrirá en otros escenarios, a juzgar por las invectivas de Donald Trump, se trata de manifestaciones de un mismo empeño estratégico: expulsar contundentemente a China de la región.