La victoria de Bally Bagayoko en Saint-Denis ha desatado el pánico de una derecha francesa incapaz de aceptar que la Francia real ya no es blanca, rica y heredera del colonialismo. El problema para cierta derecha francesa no es la corrupción, ni la desigualdad, ni el precio de la vivienda. El problema es que un hombre negro gobierne una ciudad simbólica de la periferia parisina sin pedir perdón por existir. Han estudiado. Trabajan. Forman familias. Son médicos, abogados, periodistas, educadoras y educadores sociales. Votan. Se presentan...