Porsche atraviesa un momento crítico tras décadas de éxito espectacular. Después de una grave crisis en los años 90, la marca se recuperó brillantemente gracias al Cayenne y el Boxster, superando las 300.000 ventas anuales y alcanzando márgenes operativos envidiables. Sin embargo, el gigante de Stuttgart enfrenta ahora serios desafíos: sus márgenes han caído drásticamente (del 14,1% al 0,2% en los nueve primeros meses del año en ventas operativas), sus ventas en China, su primer mercado, se desploman.