Protestando la protesta

El presidente contemplaba en los televisores de su despacho los cientos de manifestaciones que se repetían por todo el país, agrupando a millones de ciudadanos. Pedian reformas democráticas y un mayor reparto de la riqueza. Pronto encontró una solución al problema.

-Vamos a regar con dinero, protección policial y altavoces mediáticos al partido mas reaccionario de nuestra órbita. Usaremos todo nuestro poder para hacerlo grande en tiempo récord. Y exigirá fieramente la destrucción de los pocos resortes democráticos y derechos sociales que tiene el país. Tanto que los que ahora protestan temeran perderlos y considerarán una conquista quedarse como están. Entonces yo les daré lo que ya tienen y quedaré como el salvador de la patria: el centro entre los extremistas que protestan a ambos lados.