Ñoquis de calabaza

De esas recetas que hago a pelo y sin medidas. Y como alegato, os animo a que de vez en cuando vayáis a lo loco y no sigáis al milímetro, hay algo satisfactorio en hacerlo sin instrucciones precisas.

Pelar la calabaza, y quitarle las pepitas. Meter al horno.

Tiene que quedar blandurria. Hay sale la prueba del delito, apuñalamiento de confirmación. Estaban blandinas!

Yyy espachurrar, hasta que quedé como un puré.

Huevo, sal y revolver.

Y ya luego ir añadiendo harina de a pocos e ir amasando hasta que no se pegué a las manos y puedas hacer forma sin que te quede nada en las manos.

Y hacer los ñoquis... Por problemas que no vienen a cuento pero que básicamente es mala gestión de tiempo. Los hice rápido así que vamos a decir que quedaron "rústicos"

Una vez hechos a la cazuela. Echar en agua hirviendo con sal y cuando floten los ñoquis están, escurrir.

Y una vez escurridos vuelta a la sartén. A mí personalmente me gusta que queden blandinos por dentro, pero un poco tostados por fuera.

Y mientras van tonstando se gestiona un pesto. En este caso con nueces que es lo que había.

Pesto: frutos seco, albahaca, parmesano, sal, diente de ajo y aceite.

Mezclar en la sartén, poner más parmesano quien quiera y a comer!