
Sólo una foto que no tiene sentido hacer el proceso, es cuestión de echar cosas en una pota (olla en asturiano)
Cosas importantes a tener en cuenta:
Les fabes se ponen a remojo la noche antes y si o si tienen que ser de la granja. Es la que hace que el pote y la fabada tengan la textura que tienen.
Y las berzas tienen que bacocharse y congelarse mínimo el día anterior. Echarlas a pelo amargan.
Pues a ello vamos:
Infusionamos azafrán.
Y sacamos la berza del congelador.
En una pota, echar un chorrin de aceite y cuando este caliente una cucharada de pimentón dulce. Revolver y cuando esté echar agua y les fabes. Más el compango (la tríada: chorizo, morcilla y llacón)
El agua tiene que cubrir les fabes. Y en este punto poner el azafrán infusionado también. Y sal.
Y lo dejas a fuego bajo más menos una hora. Hasta que estén les fabines mantecoses. (Durante esta hora hay que ir desespumando)
Y ya después, echas les patatines cortadas chiquitinas. Cortas la berza chiquitina también y a la pota.
Pruebas de sal y ahí lo dejas hasta que este todo hecho. Y chim pum.
Yo lo estoy rematando ahora y hasta que se coma lo dejo en la parte que menos calienta de la cocina para que esté calentín luego.
Los niños se entretenían adivinando animales en las sombras que proyectaba el fuego sobre la roca cuando la madre irrumpió en la cueva.
—A dormir. —les dice con dulce severidad.
—¡Nooo! ¡Cuéntanos otra vez la historia de nuestros antepasados!—lloriquean a dúo los críos.
—¡Tsss! —La mujer emite su hastío antes de comenzar con voz solemne— . Dicen los sabios que venimos de una civilización maldita. Los Homo interitus eran tan estúpidos que se destruyeron a sí mismos. Primero pudrieron el suelo que les alimentaba, después intoxicaron el agua que les daba vida, luego llenaron el aire de veneno y, finalmente, enfermaron de odio y se aniquilaron los unos a los otros. Cuando llegó la Guerra Definitiva solo unos pocos sobrevivieron escondidos bajo la tierra…
—¿Y a nosotros, mamá, nos ocurrirá lo mismo? —balbucea, aterrado, el más pequeño—. ¡Por supuesto que no! Nosotros somos más listos, sabremos aprender del pasado...
menéame