Verstrynge reconoce la campaña sucia contra el partido, con una ingente cantidad de ataques y causas abiertas en la justicia que quedaron en nada. Pero cree que la estrategia del partido para combatirlo durante tantos años acabó llevando a sus dirigentes a una suerte de “zona de confort”, “el victimismo”.
|
etiquetas: verstrynge , podemos