El ingreso de la soya HB4 viene acompañado de una serie de agentes químicos, como el plaguicida glufosinato de amonio, advierte el investigador y economista ambiental Stasiek Czaplicki. “No se trata solo de una semilla, sino de un paquete tecnológico que permite fumigar el cultivo con un herbicida más tóxico sin dañarlo. Esto responde a un problema generado por el propio modelo agroindustrial: el uso intensivo de herbicidas como el glifosato ha favorecido la aparición de malezas resistentes y la respuesta ha sido escalar hacia agroquímicos más