Cuando en 2024 se aprobó la regulación de los alquileres en Catalunya con el tope en el precio, los grandes propietarios y los fondos de inversión encontraron en el alquiler de temporada y el de habitaciones un resquicio para saltarse la ley. A finales del año pasado, ERC, los Comuns y la CUP forzaron al PSC a regular estas dos modalidades. Pero de nuevo los fondos buitres han encontrado la manera de esquivar la ley: los colivings, entre otros.