Hace 4 meses | Por manuelmace a lavanguardia.com
Publicado hace 4 meses por manuelmace a lavanguardia.com

El enemigo se dedicaba al saqueo o a incendiar y destruir aquello que no podía robar, cosechas y árboles incluidos. La idea era desabastecer a las tropas y a la población enemigas. Pero los puntos culminantes de las guerras llegaban con la toma de castillos. Cuando se quería tomar una fortaleza se empezaba, ante todo, con el paso diplomático de pedir su rendición. Si la solicitud era rechazada, comenzaba el asedio formal. Los asedios se iniciaban en primavera y se prolongaban hasta el verano. Pocos llegaban más allá.