Hace 1 mes | Por helia a telecinco.es
Publicado hace 1 mes por helia a telecinco.es

Tras dos años de sequía extrema los ganaderos de Morella, un pueblo del interior de Castellón, han comenzado a sacrificar a parte de sus vacas ante la imposilidad de darles de comer y de beber. "Lleva dos años sin llover, sin temporales y sin nieve y la situación es crítica. No hay agua para las vacas y el campo esta seco y sin forraje. Es un desastre", lo cuenta Marc Boix, ganadero que explica que "con este panorama hemos empezado a sacrificar vacas porque no las podemos mantener".