Se trata del descubrimiento arqueológico más relevante de la década por la gran información que aporta, así como por su arquitectura monumental, murales, pigmentos originales y elementos epigráficos. El sepulcro milenario, que fue construido en el siglo VII en la cima del cerro de la Cantera, en San Pablo Huitzo, en el Valle de Etla, Oaxaca, forma parte del conjunto arqueológico conocido como Cerro de la Campana. Sellada durante casi mil 400 años, la cripta permaneció intacta hasta que una denuncia anónima por posible saqueo permitió su...