Vivimos en una era confusa. Nunca hemos tenido tanta libertad para decir y hacer cuanto queremos, y sin embargo muchos aseguran que la libertad de expresión ha acabado. Opinamos más que nunca, pero parecemos más ignorantes de lo que jamás hemos sido. Y en medio de tanto ruido y tan pocas nueces, grandes pensadores alzan la voz. Uno de ellos es David Pastor Vico.