Ha explicado por qué: «Son más disciplinados», «empiezan a jugar profesionalmente en Europa con 15 o 16 años», «cuando llegan aquí ya están listos». Entretanto, los jugadores americanos están, a su juicio, a otras cosas menos al baloncesto. Cuando acaba una temporada, en lugar de trabajar sus puntos débiles, están entretenidos con eventos y su propia imagen, pero luego: «Veo a estos tíos volver en la siguiente temporada y no han mejorado nada. Siguen haciendo la misma mierda que el año anterior. Eso me dice que no están trabajando en su juego.