Se analizaron 28 hembras y una de ellas tenía una vida útil mínima de 272 en base a la datación del radiocarbono en las proteínas de su cristalino. Su cuerpo funciona a un ritmo extremadamente económico, con metabolismo bajo con un crecimiento de 1 cm por año. Las aguas frías además ayudan a ralentizar su metabolismo. Las hembras alcanzan la madurez sexual a los 156 ± 22 años lo que explica que esta especie, considerada la más longeva, sea tan vulnerable.