Huntley, de 52 años, falleció después de que el viernes se le desconectara la respiración asistida que recibía desde su ingreso en el centro el pasado 26 de febrero, tras ser golpeado en la cabeza por otro recluso en la cárcel HMP Frankland, en el noreste de Inglaterra. "Los asesinatos de Holly Wells y Jessica Chapman siguen siendo uno de los casos más impactantes y devastadores de la historia de nuestro país, y nuestros pensamientos están con sus familias", dijo el portavoz gubernamental.