Para financiar el Rafale F5, los emiratíes querían asociarse lo más estrechamente posible con el desarrollo de los aviones de combate franceses. Los franceses no estaban dispuestos a compartir los secretos de este desarrollo, particularmente en optrónica, después de haberlo considerado. Basándose en esta observación y en la sospecha de arrogancia por parte de los franceses, los Emiratos Árabes Unidos decidieron que no pagarían la factura sin obtener ningún retorno. Muy irritado por el giro dado por este expediente inestable, Emmanuel Macron....