Hace 1 mes | Por lesanonles
Publicado hace 1 mes por lesanonles

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deathcorekid

Me ha entrado una extraña sensación de relajación y alegría al leer este artículo.

Y ya puestos voy a dar mi opinión: yo creo que el aborto debería ser obligatorio cuando se detecten malformaciones, síndromes, etc ... No soy médico así que no puedo explicarlo científicamente pero traer al mundo a una persona que va a estar jodida toda su vida me parece un crimen.

Le_Mat
editado

#7 Lo de que la belleza no es 100% cultural ya lo dice al principio del artículo. Hay una cosa que se llama psicología evolutiva.
Preferir ojos vizcos como hacian los mayas o preferir ojos rectos como hacemos nosotros es cultural, pero ninguna cultura prefiere que un ojo este mas arriba que el otro. Preferir la palidez o el bronceado puede ser cultural pero el rechazo que causa un color enfermizo o unas manchas sintoma de alguna enfermedad no es cultural, es innato.
"No conozco a nadie en mi círculo cercano que tenga ningún problema con la representación"
¿Y esto que quiere decir? Es que tambien dice que de esto no se habla. Que la gente no tenga un problema con algo no quiere decir que algo no sea un problema o cause problemas.
Es que la gente mayormente solo tiene problemas con algo cuando la tele les dice que es un problema y de esto no se habla porque es el tabú de los tabúes.
Y además me parece que el artículo no habla de prejuicios porque menciona casos concretos que sirven de ejemplo de los efectos de esta forma de pensar, osea que no es un prejuicio si no que un juicio a posteriori basado en los resultados objetivos que tiene esto. Eso es lo contrario a un PREjuicio.

l
autor
editado

Menéame me cortó el artículo sin avisar. Tendré que poner aqui el resto del mismo:


Como podéis ver los anglos usan la palabra “able bodied” para referirse a la gente no discapacitada La traducción sería “capacitado” en contraposición a “discapacitado”. De able viene “ableism” (capacitismo) como dicriminación contra las personas discapacitadas. Su corriente más radicales la que afirma que, el hecho de pensar que tener todas tus capacidades naturales es mejor que ser discapacitado, o querer curar las discapacidades, es capacitismo.

El game awards de 2021:


Parece que los videojuegos han pasado a un segundo plano.

En mi opinión estos esfuerzos por dar voz y representar todas las condiciones anómalas, cuando no directamente glorificarlas o promoverlas, solo pueden ser calificados como propagandísticos.
Y es evidente que lo son cuando te das cuenta de que los creadores de estos contenidos forman a menudo parte de la demografía que visibilizan, De hecho el equipo que crea High Guardian Spice está compuesto exclusivamente por mujeres de minorías sexuales (¿Alguien dijo discriminación por razones de género o identidad sexual?)
Si se martillea a gente joven e influenciable con esta clase de contenido dentro y fuera de las redes no es sorprendente que el porcentaje de gente que dice ser transgénero, bisexual, no binario etc... no haga más que crecer, igual que lo hace la gente que dice que tiene personalidad multiple o Tourettes.
Sobre la profileración de estos casos escribió una profesora de ciencias sociales y del comportamiento de la universidad de Brown, la Dra Lisa Littman. Ella se dio cuenta de que de forma demasiado frecuente cuando había un caso de una chica con disforia de género en un grupo de amigas, aprecian más casos en ese grupo. Este es el arranque de la investigación de la autora de “Un daño irreversible”, Abigail Shrier, sobre la “disforia de género de inicio rápido”, que ocurre en el contexto de pertenencia a un grupo en el que uno o varios o incluso todos los amigos se han identificado como transgénero durante el mismo periodo de tiempo.
Abigail investigó el tema hablando con padres de chicas que de pronto de la noche a la mañana habían desarrollado disforia. Su investigación la llevo a constatar que los creadores de contenido trans en plataformas como Tiktok habían tenido una influencia importante en este tipo de casos.
Shrier no habla en su libro del colectivo trans en su conjunto si no de chicas que por una moda cultural dan un paso irreversible no siendo trans, de ahí el título del libro. A pesar de eso, como os podéis imaginar, es un libro muy polémico, a la autora se la ha acusado de transfobia y no han faltado las pataletas habituales exigiendo a las diferentes plataformas y librerías que se retire de la venta.
Ya es tristemente común que se intente silenciar toda opinión crítica sobre este tema. Aquí de lo que se trata es del apoyo ciego e incondicional, sin ningún tipo de matiz. Y si no, eres tránsfobo.

Mientras escribía este artículo me encontré con otro escrito por la madre de una victima de este fenómeno del que hablo. Se titula “Lo que aprendí al rescatar a mi hija de su fantasía transgénero”
dailysignal.com

A continuación reproduzco la parte que me parece más importante:

« Las discusiones en línea en la plataforma Discord incluían conversaciones sexuales fetichistas. Los chicos se enviaban entre sí material erótico, que incluía incesto y pedofilia.

Las chicas mayores instruían a las más jóvenes sobre cómo vender fotos de sí mismas desnudas a hombres por dinero.

Las chicas se jactaban de sus diferentes enfermedades mentales. Hablaban de qué drogas hacen qué. Hablaban de que en realidad son chicos, no chicas. Hablaron de la "cirugía superior" (es decir, de quitarse los pechos) y de los "packers" que crean un bulto en los pantalones para dar a entender la presencia de un pene.

Los dispositivos electrónicos de mi hija estaban llenos de vídeos de TikTok y YouTubers que hablaban de lo bien que se sentían ahora que habían "transicionado".

Había mensajes en los que unos desconocidos le decían que me pateara la cabeza porque era una "transfóbica" por negarme a llamarla con un nombre masculino. »
ibb.co

Sin importar lo que penséis acerca de la transexualidad, espero que al menos estemos todos deacuerdo en que este tipo de decisiones tomadas como producto de la confusión, manipulación o imitación, llevan tarde o temprano al arrepentimiento, con el consiguiente deseo de revertir los cambios, lo cual no siempre es posible y esto trae efectos devastadores en la salud mental de la persona. Si alguien quiere leer casos de primera mano os sugiero echarle un vistazo al subreddit “r/detrans”, en el que personas que se han arrepentido y han detransicionado cuentan sus experiencias.
Hay que señalar que estas chicas que se autodiagnostican como trans encuenran en EEUU una industria médica que las hace clientes in hacerles demasiadas preguntas, lo cual vuelve a este asunto aun más turbio.




¿Qué es lo normal?


En este artículo hablo mucho del concepto de lo normal y de lo anormal. Se que algunas personas en seguida harán uso de una retórica relativista para intentar hacer tambalear mis argumentos así que me parece interesante hablar de una investigación al respecto ( cpb-us-w2.wpmucdn.com ) en la cual, se realizaron una serie de experimentos que examinaron cómo las personas decidimos si algo es normal o no. Los investigadores descubrieron que para decidir lo que es normal, combinamos nuestro sentido de lo típico con nuestro sentido de lo ideal. Básicamente mezclamos nociones estadísticas y morales. Lo normal está en un punto medio entre lo promedio y lo óptimo. Esto es sano y es bueno porque significa que como sociedad nos sometemos a unos estándares que saquen lo mejor de nosotros mismos mientras que al mismo tiempo se mantienen los intereses de cuanta mas gente sea posible.
En medicina es útil establecer lo que es normal. Este concepto de normalidad se basa en las explicaciones estándar de las funciones biológicas. Recordemos, una alteración del funcionamiento normal de la mente o el cuerpo se considera un trastorno.

La normalidad como factor biológico: #page_scan_tab_contents" target="_blank" class="content-link" style="color: rgb(14, 170, 116)">jstor.org

¿Se está volviendo difusa la linea que separa el trastorno de la normalidad? En mi opinión así es.
No se pueden hacer las cosas a gusto de todos. Dejar la realidad médica a un lado y nombrar los trastornos a gusto del paciente me parece delirante. Por el bien de la inmensa mayoría es lógico mantener algo tán esencial como son los estándares de qué es lo normal y reflejarlo en el nombre que se le da a los trastornos.


Conclusiones

Mi intención con este artículo no es demonizar a las redes sociales, ni a los videojuegos, ni denigrar en modo alguno a estos colectivos; conclusiónes cortimentistas a las que, me consta, algunos llegarán; si no intentar dar comienzo a una conversación sobre a donde nos dirigimos como sociedad. Personalmente me preocupa la dirección en la que estamos yendo porque estamos retorciendo la realidad para contentar a ciertas minorias y para adaptarnos a sus caprichos (que no necesidades) causando un problema de salud pública en el proceso.
Se están difuminando la diferencia entre salud y enfermedad. La tolerancia mal entendida nos ha llevado a que en nuestra sociedad tengamos cada vez más gente enferma que dice no estarlo y gente sana que finge estar enferma.
El espíritu de tolerancia ciega (la tolerancia como virtud última que eclipsa todo lo demás) lleva a las personas con desordenes, enfermedades y problemas (adicciones, parafilias, estilos de vida poco nocivos, etc) a refugiarse en la izquierda porque son los que enarbolan la bandera de la infinita tolerancia ante todo y todos y para los que en casos extremos (extremos aquí, en EEUU es lo que se ha normalizado) estar sano es lo mismo que estar enfermo, pues una cosa no es preferible a la otra y decir que los trastornos y las discapacidades necesitan una cura es capacitismo de acuerdo con sus dogmas. Esto inevitablemente conduce a la normalización de la disgenesia, lo cual es lamentable. Una sociedad tan obsesionada con la salud, que se preocupa tanto porque la gente no respire humo de segunda mano o se contagia del COVID, paradójicamente permite sin embargo esto otro.

No nos queda más remedio que aceptar que lo que a priori parecía que solo puede ser positivo, como es darle representación a ciertos colectivos, está sin embargo resultando dañino al ser llevado al extremo de la glorificación y el glamour.
Hay que reconducir cuidadosamente la narrativa sobre las condiciones anómalas y ponernos en guardia contra aquellos que quieren hacernos sentir incómodos por defender el bien común.

La moda de normalizarlo todo implica dos cosas: Primero; volver normal lo que no lo es. Por eso se llama normalizar. Evidentemente no se puede normalizar lo que ya era normal.
Y segundo; que va en contra de lo que todos entendemos por normal. Porque lo que se quiere normalizar ni es común ni es óptimo.
Yo tengo esta idea, quizás controvertida, de que hay cosas que no se deberían normalizar. No se debería normalizar la drogadicción, ni los comportamientos antisociales, ni los trastornos mentales ni ninguna cosa negativa susceptible a propagarse como resultado de que la sociedad sea continuamente expuesta a ello. Y por ese mismo motivo, tampoco se deberían visibilizar.
[continua]

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autor

#1 Esto a lo mejor a alguno le chocará tras estar expuesto a la narrativa constante de que visibilizar la realidad de todo el mundo es bueno, pero si les sirve para que les sea más fácil aceptar lo evidente, quizás haya que decirlo de la forma que usan los fact checkers que parece que les funciona tan bien y decirlo en plan “Derribando el mito de que la visibilización es siempre buena”. Igual así se acepta mejor.

Habrá alguien con algún trastorno o problema que argumente victimistamente“ ¿entonces tengo que esconderme? !Yo también tengo derecho!"
Más importantes que tu derecho a buscar atención o validación en internet, es el bien común. Antes de hacer o decir algo en un vídeo, un chat etc porque te hace sentir bien a ti, tendrías que pensar en que repercusión va a generar en el resto de la sociedad y sobretodo pensar en la gente joven que aún no tiene su personalidad formada.
Y querer remediar y prevenir las enfermedades y los trastorno no quiere decir que los enfermos no tengan derecho a existir o querer erradicarlos a ellos. Los únicos que se sientan atacados serán los que piensen que su enfermedad es su identidad, lo cual es irracional. Los trastornos o discapacidades no son un pueblo, una etnia o una cultura así que decir que hay que erradicarlos no es ningún ataque contra la gente que los padece.

El buenismo miope que solo es capaz de ver el resultado a corto plazo de sus buenas obras y no de forma consecuencialista, nos ha llevado a seguir una filosofía que solo busca hacer lo que a priori parecen buenas obras, siempre pensando con el corazón y no con la cabeza y solo preocupandonos de como se siente la gente. La verdad y la repercusión que tengan estas acciones buenistas en la sociedad es secundaria. Lo importante es que la gente se sienta bien y para que se sientan bien hay que decirles que son normales, validos y poco menos que maravillosos (o fabulosos).
Pero si el rumbo de una sociedad lo dictan los sentimientos del 0,1%, entonces los perjudicados somos el resto. Y lo es la ciencia, la salud y lo es la verdad.
Puesto que es una filosofía relativista corrosiva, lo pone todo patas arriba, deconstruyendo todos los parámetros que nos permiten identificar lo que es bueno para que nadie se sienta herido, deshaciendo en el proceso todo lo que se ha generado en el campo moral, social y biológico, es decir yendo en la dirección de la entropía,

Los defensores de la representación y la visibilización deberían hacer un autoanalisis y mirar si por querer barrer para casa o en el mejor de los casos, querer defender altruistamente a los que consideran los más débiles, no están haciendo más daño que bien a la sociedad en su conjunto.
No tenemos un deber de amoldar nuestro mundo a la minoría. Todo el mundo merece respeto y consideración pero al proteger al débil y al enfermo no debemos nunca confundir la debilidad y la enfermedad con virtudes.
Nuestra bondad no puede nunca llevarnos a subvertir los estándares básicos de lo que es normal, lo que es bueno y lo que es saludable y estamos en el camino de olvidar estos estándares por culpa de está filosofía buenista de que todos somos exactamente iguales y válidos.
No todo vale y hay que decirlo en voz alta aun a riesgo de que no llamen malas personas y nos apliquen un montón de etiquetas. Cuando corras el riesgo de sucumbir, recuerda que el camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones.

los12monos

#1 Coño con el artículo, podría ir por fascículos, ¿eh?

Le he echado un ojo al de la entropía, y te devuelvo otro concepto físico por si le quieres dar una vuelta antes de seguir desarrollando esas bases:
es.wikipedia.org

y una cancioncita por si te lleva a reflexionar, disculpa que no esté terminada...:
odysee.com

Kamillerix

#3 Sí, sí: " Esto significa que por cada 10 mil millones de parejas de partícula-antipartícula, hay una partícula de más que no tiene una antipartícula con quien aniquilarse y convertirse en radiación de fondo. Este número es muy pequeño, y explicar como obtenerlo es muy complicado: uno está intentando hacer predicciones a escalas muy grandes (estructura a gran escala del cosmos) basándose en leyes de lo muy pequeño (física de partículas)."

Por otro lado: ni es cultural, ni es marxismo... Buen e intenso ensayo.

los12monos

#4 ni es marxismo cultural, más importante aún

Royd

Dentro de la gente que hace las series para un público más infantil que criticas cerca del final del artículo, se encuentran personas que pertenecen a los colectivos con los que estás intentando alarmar. Gente con la opinión de que habrían sido más felices de pequeños si hubieran tenido ese tipo de referentes positivos y si la gente a su alrededor los hubiera tenido también.

Y cuyos referentes no existían por la opinión generalizada de que las únicas personas plenamente válidas para vivir en sociedad tenían que cumplir unos cánones estrictos que no les incluían.

Con la opinión también de que nadie en una sociedad civilizada en la que se supone que todos tenemos los mismos derechos y oportunidades debería tener que pasar por lo que han pasado, que no es más que crecer en una sociedad rodeada de gente con ideas erróneas y totalmente absurdas y dañinas sobre su persona.

No estoy diciendo que sea lo que estás haciendo, pero si que no puedo evitar tener la sensación de que colocas unos estándares cómo si fueran algo objetivo en lugar de tu opinión personal y dejando a mucha gente afuera. Y encima cómo si no hacerlo fuese algo negativo para la sociedad y negando las consecuencias que esto tiene para otras personas, que al final, van a acabar currando y pagando sus impuestos cómo el resto de ciudadanos, cómo tú.

Le_Mat

#5 Todos los puntos de tu comentario me parece que están abordados en el artículo. Gran parte del artículo defiende que esos estándares sí que son objetivos. Lo que dices de que la representación en la ficción hará que esa gente se sienta mejor, también lo aborda y dice que causar un perjuicio al resto para que una minoría pequeñisima se sienta mejor no compensa.
Y además, y esto lo digo yo: no se representa a estos colectivos, si no que se les sobrerepresenta.

Royd
editado

#6 No es algo objetivo, es algo temporal y cultural. Y mucho menos tiene por qué ser algo que beneficie a la "mayoría".

Los estándares de belleza pueden ser tremendamente distintos entre culturas. Y a quién beneficia por ejemplo, el estándard de ser una mujer anoréxica que se tenía hasta hace menos de diez años, o el que se tenía hasta hace sesenta años en algunas culturas asiáticas de tener los pies pequeños hasta el punto en el que muchas mujeres se los tenían que cortar? porque a las mujeres desde luego que no, y ya son el 50%+ de la población.

No conozco a nadie en mi círculo cercano que tenga ningún problema con la representación. Cómo mucho he visto a gente contenta porque los tiempos han cambiado y las obras de ficción mainstream ya no les tratan tanto cómo si fueran subhumanos o gente que se tiene que esconder bajo el peligro de violencia y escarnio público. Esas narrativas sólo las he escuchado de voces con una agenda política muy específica y que casualmente está practicamente exclusivamente dirigida a un tipo específico de hombre heterosexual. Un tipo de hombre heterosexual que tampoco representa a todos los hombres heteros ni son la mayoría.

No quiero decir que estos problemas no existan ni que sean desde luego algo sólo de el tipo de hombre hetero que me refiero, si no que es algo más percibido que real y que afecta sólo a las personas más vulnerables a aprender todo tipo de prejuicios absurdos, prejuicios que desde luego si que nos perjudican cómo sociedad. Y que no son más que el resultado de la herencia que hemos tenido sobre esos temas, que con un poco de suerte no tienen por que aguantar las próximas generaciones.