
Este titular de El Mundo es falso. España no tiene 10 millones de extranjeros viviendo y estos titulares solo pretender aumentar la xenofobia. Hay que dejar muy claro que no todo el que ha nacido en España es español y no todo el que ha nacido en el extranjero es extranjero. En España hay actualmente 7.243.561 de extranjeros residiendo (entre los que hay nacidos en el extranjero y en España) y 10.004.581 residentes han nacido en el extranjero (entre los que hay extranjeros y españoles). Confundir con ambos conceptos, lujar de nacimiento y nacionalidad, sólo se entiende por oscuros intereses. Y por cierto, ¿El Mundo llamaría extranjeros a Anasagasti, Benegas, Aute, Bosé, Pedro Reyes, Emilio Aragón,....?, ¿habrían titulado que ETA mató a un político extranjero cuando asesinó a Gregorio Ordóñez?.
Traigo este debate a la palestra debido a la enorme cantidad de artículos generados por IA en Menéame. Pese a que entiendo que escribir un artículo requiere tiempo y energía, no justifica el uso de la IA generativa.
Esto que propongo no es nada nuevo. Empresas como el buscador Kagi tienen iniciativas como el llamado "StopSlop", donde se puede reportar contenido creado por IA. Este contenido baja o desaparece del ranking del buscador. En sus propias palabras:
Kagi apoya las herramientas de IA que potencian la creatividad, pero se opone a aquellas que socavan la autenticidad y la confianza en el contenido creado por humanos.
En el mundo del software ya son muchos los proyectos open-source que tienen políticas de IA donde, entre otras cosas, se pide que la descripción sea escrita por un ser humano y que se diga claramente que el código ha sido generado por un LLM.
github.com/ghostty-org/ghostty/blob/main/AI_POLICY.md
Creo que Menéame debería ser un baluarte en la defensa del contenido humano. Y debería primar el contenido de calidad frente al llamado "slop". Esto va en línea con otras iniciativas hermanas como la contraalgoritmia: www.jotdown.es/2025/01/la-contralgoritmia-es-la-nueva-contracultura/.
En el siglo de la desinformación, todos deberíamos hacer un esfuerzo por primar el contenido de calidad generado por inteligencias naturales frente al correcto, artificial y deshumanizador contenido generado por una máquina.
En la crónica política española, la corrupción suele asociarse al ladrillo, a la recalificación de terrenos y a la comisión del 3%. Sin embargo, existe una línea de investigación más oscura, a menudo sepultada por defectos de forma y el paso del tiempo, que dibuja una simbiosis inquietante entre el Partido Popular (y su predecesora, Alianza Popular) y las grandes redes del narcotráfico.
Desde las Rías Baixas hasta los despachos de la calle Génova, la hemeroteca judicial revela un patrón sistémico: campañas electorales a bordo de barcos de clanes mafiosos, condecoraciones oficiales a contrabandistas y sumarios que, nacidos de la lucha contra la droga, terminaron destapando la financiación irregular del partido conservador.
El "Padrino" y la Insignia de Oro: El Origen
Para entender el presente, es imperativo mirar a Galicia, la zona cero. La relación no comenzó con un desliz, sino con una institucionalización. En los años fundacionales de Alianza Popular (AP), la frontera entre el poder político y el contrabando de tabaco —la semilla del narcotráfico posterior— era difusa.
El símbolo máximo de esta connivencia fue Vicente Otero Pérez, alias "Terito". Considerado el patriarca del contrabando en la Ría de Arousa, "Terito" no era un proscrito para la derecha gallega; era un pilar financiero y logístico. Tal fue su integración que Manuel Fraga, fundador del partido, le impuso personalmente la Insignia de Oro y Brillantes de la formación. Los locales del partido eran cedidos por el contrabandista, normalizando una cultura de "dinero fácil" que impregnaría las décadas siguientes.
La Doctrina de la Nulidad: Cuando la Droga Salva al Político
La paradoja más cruel del sistema judicial español es que, en numerosas ocasiones, el narcotráfico no ha sido la condena de los políticos del PP, sino su salvoconducto legal. La estricta doctrina sobre las escuchas telefónicas ha convertido investigaciones por tráfico de drogas en la tumba de casos de corrupción política.
El precedente histórico es el Caso Naseiro (1990). Lo que hoy se recuerda como el primer gran escándalo de financiación ilegal del PP bajo la presidencia de José María Aznar, nació en realidad de una investigación de narcotráfico. El juez Luis Manglano, pinchando teléfonos para buscar cocaína, se topó accidentalmente con la tesorería B del partido. El desenlace es conocido: el Tribunal Supremo anuló las pruebas. La lógica jurídica fue implacable: las escuchas estaban autorizadas para perseguir narcos, no para perseguir a políticos corruptos.
Esta "suerte procesal" se ha repetido sistemáticamente:
* Operación Nécora: En el año 2000, la Audiencia Nacional absolvió a 16 acusados porque las escuchas del juez Garzón se basaron en "meras conjeturas".
* El caso eterno de "Nené" Barral: José Ramón Barral, exalcalde del PP de Ribadumia, murió en 2023 sin ser juzgado tras 25 años de instrucción por contrabando. La anulación final de las escuchas dejó a la Fiscalía sin caso, cerrando el expediente más longevo de la historia judicial española.
* El alcalde de O Grove: Alfredo Bea Gondar fue condenado inicialmente por blanqueo de capitales del narco, pero el Supremo lo absolvió por defectos de forma. Su impunidad llegó al punto de intentar secuestrar el libro Fariña, demanda que perdió al recordarle el tribunal que sus otras condenas firmes pesaban más que sus absoluciones técnicas.
Ecos del Pasado en 2026: La "Operación Lúa"
Lejos de ser una reliquia de los años 90, este patrón ha resurgido en la actualidad. En Almería, la reciente detención del presidente de la Diputación, Javier Aureliano García, en el marco del 'Caso Mascarillas', es un déjà vu del Caso Naseiro.
La Unidad Central Operativa (UCO) no buscaba mordidas sanitarias; ejecutaba la 'Operación Lúa', una investigación contra el tráfico internacional de estupefacientes. Una vez más, tirando del hilo de la droga, apareció la madeja de la corrupción política del PP. Aunque la causa matriz del narcotráfico se archivó, las escuchas sobrevivieron lo suficiente para imputar a la cúpula popular almeriense.
Indultos, Barcos y Amistades Peligrosas
Más allá de los tribunales, la hemeroteca política guarda imágenes y decisiones administrativas de difícil justificación.
Durante los gobiernos de José María Aznar (1996-2004), el uso del indulto alcanzó cotas máximas, beneficiando en ocasiones a figuras periféricas de los clanes. Pero el escándalo visual más potente ocurrió en 2009, con Mariano Rajoy ya como líder nacional. El entonces candidato inició el curso político a bordo del atunero 'Moropa'. No era un barco cualquiera: pertenecía al clan de "Os Caneos". Mientras Rajoy sonreía en cubierta, el patriarca del clan, Daniel Baúlo, cumplía una condena de 17 años por intentar introducir 3.000 kilos de cocaína. La revelación de este vínculo por el Xornal de Galicia costó el puesto a su director, en una maniobra de asfixia mediática.
Y, por supuesto, la sombra de Marcial Dorado. Las fotografías de los años 90 del actual líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, compartiendo yate y vacaciones con el capo, siguen vigentes. Aunque la defensa política ha sido siempre el desconocimiento ("era solo contrabandista"), la realidad judicial dictó que Dorado blanqueó 22 millones de euros procedentes de la droga.
La Justicia de Doble Velocidad
El círculo se cierra con el trato penal en la fase de sentencia. Mientras el ciudadano común enfrenta el rigor de la ley, los grandes capos han encontrado grietas. El caso de Rafael Bugallo Piñeiro, alias 'O Mulo', es paradigmático: de una petición fiscal de multa de 2.318 millones de euros por 3,5 toneladas de cocaína, la Audiencia de Pontevedra rebajó la sanción a unos irrisorios 1,4 millones.
En conclusión, la historia del Partido Popular no puede narrarse sin sus capítulos adyacentes al narcotráfico. No se trata solo de manzanas podridas, sino de un huerto donde, durante décadas, la política y el crimen organizado compartieron manteles, barcos y, en ocasiones, impunidad.
Pd. He usado Gemini Deep Research para la recopilación de información y Pro para la redacción del artículo. No te tocado una coma.
menéame