Investigadores chinos presentaron un detector de gravedad de alta precisión basado en un SQUID (Dispositivo Superconductor de Interferencia Cuántica), capaz de identificar objetos midiendo mínimas variaciones gravitatorias. Puede usarse en ciencia, exploración de recursos y potencialmente para detectar submarinos nucleares, ya que la gravedad no puede ocultarse. El dispositivo reduce el ruido a niveles cercanos a los de grandes observatorios, pero en un tamaño quepodría usarse en barcos, aviones o drones.