Cuando encontraron a Rosie estaba agonizando, pero Lilo, esta hembra de husky siberiano, la adoptó como si fuera propia. La química entre la cría que entonces tenía tres semanas y su madre adoptiva fue inmediata. Al cabo de siete días Rosie estaba irreconocible.
(...) Se recortó el pelo a todos los perros al estilo japonés, que no sigue los patrones estándares por razas que solemos ver. Más bien pone énfasis en que el perro tenga un aspecto tan adorable como sea posible, resaltando las características únicas del perro. (...)
La preciosa gatita se llama Ralphee y su amigo canino, que no le quita ojo de encima, Max. Ralphee tiene un problema neurológico que le resta control sobre sus movimientos y le provoca una curiosa oscilación de la cabeza. Por suerte, no es degenerativo, no irá a más, y puede vivir, con el humano adecuado, tanto como cualquier otro gato.
El gato de Maine Coon es una de las razas de felinos domesticados más grandes. De hecho el títutlo de gato más largo del mundo lo tiene Stewie, que mide 1,23 metros desde la punta de la nariz a la punta de la cola. Algunos de estos gatos pueden llegar a pesar más de 15 KG.
Samson, un gato Maine Coon de casi 13 kilos que vive en Nueva York y es más grande que la mayoría de los linces norteamericanos. Esta bola de pelos mide cerca de 1,20 metros de largo y le llaman “el gato más grande de Nueva York.” De hecho, hasta podría llegar a ser el gato más grande del mundo. El actual récord Guinness murió en 2013 y medía 1,23 metros.
Unas cuantas fotos de perros, gatos, osos, monos... haciendo cosas por primera vez, como disfrazarse, ver otro animal, ir a la nieve. ¡Cuidado si tienes diabetes!
St. Peter’s Pool de Malta. Cuarenta grados al sol, todo el mundo disfrutando, saltando uno tras otro desde lo alto al mar. ¿Te vas a quedar mirándoles o también te apetece un buen chapuzón?
Su dueña, Lisa Brown, de Herefordshire, Reino Unido, nos comenta:
“Yo estaba en el campo, una mañana temprano, y Jimmy (el caballo) se recostó para tomar una siesta, algo que hace a menudo. Tomé mi taza de café y fui a sentarse con él. Comencé a acariciarlo y comenzó a inclinarse sobre mí…”