Imagina sobrevivir al impacto de un accidente grave. Estás aturdido, el humo empieza a llenar el habitáculo y, cuando intentas salir, la puerta no responde. Ese escenario de pesadilla es el eje central de una nueva y exhaustiva investigación de Bloomberg, que ha vinculado al menos 15 muertes en Estados Unidos con el fallo de las puertas de vehículos Tesla durante la última década. El informe pone cifras a un temor latente en la industria: la obsesión por la tecnología podría estar creando trampas mortales.