Allá por 1792, un tigre autómata aterrorizaba a los británicos que ocupaban la India. Fue fruto de una mente retorcida y cruel que soñaba con un mundo libre de ingleses, y que disfrutaba viendo una y otra vez cómo una bestia mecánica los devoraba salvajemente. Hoy esta antigua y cruel tecnología es una de las piezas más visitadas del Victoria and Albert Museum de Reino Unido. Se activa cuando alguien hace girar una manivela, haciendo que el brazo del británico suba y baje (simulando la petición de ayuda) mientras se escuchan sus gritos