La belleza de la palabra
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Poema de amor ( Oliverio Girondo)

Se miran, se presienten, se desean,

se acarician, se besan, se desnudan,

se respiran, se acuestan, se olfatean,

se penetran, se chupan, se demudan,

se adormecen, se despiertan, se iluminan,

se codician, se palpan, se fascinan,

se mastican, se gustan, se babean,

se confunden, se acoplan, se disgregan,

se aletargan, fallecen, se reintegran,

se distienden, se enarcan, se menean,

e retuercen, se estiran, se caldean,

se estrangulan, se aprietan se estremecen,

se tantean, se juntan, desfallecen,

se repelen, se enervan, se apetecen,

se acometen, se enlazan, se entrechocan,

se agazapan, se apresan, se dislocan,

se perforan, se incrustan, se acribillan,

se remachan, se injertan, se atornillan,

se desmayan, reviven, resplandecen,

se contemplan, se inflaman, se enloquecen,

se derriten, se sueldan, se calcinan,

se desgarran, se muerden, se asesinan,

resucitan, se buscan, se refriegan,

se rehuyen, se evaden, y se entregan.

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Poema – Tormenta de verano

Están cogidos de la mano,

en silencio,

bajo los soportales.

El niño mira su columpio,

muy triste,

bajo la lluvia,

y no lo entiende.

El padre mira al niño:

es la vida, hijo,

-quisiera poder decirle-,

y no ha hecho más que empezar.

Karmelo C. Iribarren

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Poema - "Café de ausencias"

De vez en cuando,

serás mi café de ausencias,

tú y tu voz de mil tierras,

el recuerdo al que recurra

para herir de nostalgia mi noche,

para no conciliar el sueño.

Juan Ortiz

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Poema - "Evanescencia"

Al despertar

de la siesta

-todavía un instante-,

la sensación de haber soñado

que un mundo mejor,

más habitable,

más humano,

era posible.

Pero fue abrir los ojos

y olvidar los detalles.

Karmelo C. Iribarren

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La pregunta más difícil del mundo

Si el Cielo no tuviera

a veces su maldades.

si dios no se enojara,

si no existiera el Hades,

si no fuesen cofrades

San Pedro y Satanás

de un mismo cementerio...

¿Qué mísero misterio

tendría la existencia?

Si sólo la obediencia

nos fuera permitida,

si no hubiera ascensiones

por miedo a la caída...

Si sólo la campana

perdida de una iglesia

sirviera de anestesia

para este gran dolor

que tanto nos tortura...

¿De que valdría el amor

faltando la locura?

.

.

Feindesland, 2007.

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Lo imprescindible

Uno aprende que lo imprescindible

no eran los libros

no eran los discos

no eran los gatos

no eran los paraísos en flor

derramándose en las aceras

ni siquiera la luna grande -blanca-

en las ventanas

no era el mar arribando

su rumia rompedora en el malecón

ni los amigos que ya no se ven

ni las calles de la infancia

ni aquel bar donde hacíamos el amor con la mirada.

Lo imprescindible era otra cosa.

Cristina Peri Rossi

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Poema para... alguien (Goytosolo)

Tú no puedes volver atrás 

porque la vida ya te empuja 

como un aullido interminable.

Hija mía es mejor vivir 

con la alegría de los hombres 

que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada 

te sentirás perdida o sola 

tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán 

que la vida no tiene objeto 

que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate 

de lo que un día yo escribí 

pensando en ti como ahora pienso.

La vida es bella, ya verás 

como a pesar de los pesares 

tendrás amigos, tendrás amor.

Un hombre solo, una mujer 

así tomados, de uno en uno 

son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti 

cuando te escribo estas palabras 

pienso también en otra gente.

Tu destino está en los demás 

tu futuro es tu propia vida 

tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas 

que les ayude tu alegría 

tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate 

de lo que un día yo escribí 

pensando en ti 

como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes 

junto al camino, nunca digas 

no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás 

como a pesar de los pesares 

tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección 

y este mundo tal como es 

será todo tu patrimonio.

Perdóname no sé decirte 

nada más pero tú comprende 

que yo aún estoy en el camino.

Y siempre siempre acuérdate 

de lo que un día yo escribí 

pensando en ti como ahora pienso

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Poema - Los sueños

Lo fueron todo

y ya los ves ahora,

abatidos por los días iguales,

como pasquines en los charcos.

Vivir

se reduce a esquivarlos.

Karmelo C. Iribarren

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Estados de  ánimo - Mario Benedetti

Estados de ánimo - Mario Benedetti

Unas veces me siento

como pobre colina

y otras como montaña

de cumbres repetidas.

Unas veces me siento

como un acantilado

y en otras como un cielo

azul pero lejano.

A veces uno es

manantial entre rocas

y otras veces un árbol

con las últimas hojas.

Pero hoy me siento apenas

como laguna insomne

con un embarcadero

ya sin embarcaciones

una laguna verde

inmóvil y paciente

conforme con sus algas

sus musgos y sus peces,

sereno en mi confianza

confiando en que una tarde

te acerques y te mires,

te mires al mirarme.

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Fotografía de dos hombres en el monte de las calaveras de búfalo, un poema inédito de John Dos Passos Coggin

Fotografía de dos hombres en el monte de las calaveras de búfalo, un poema inédito de John Dos Passos Coggin

Zenda comparte en exclusiva un poema inédito del autor estadounidense John Dos Passos Coggin, con traducción al español de Rosa Bautista, que pivota alrededor de una fotografía tomada en la localidad de Rougeville, en el estado de Michigan, hacia finales del siglo XIX.
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Poema - Los espejos

No los domésticos,

estratégicamente dispuestos

para que te digan siempre

lo que quieres oír,

sino los otros,

los que no tienen dueño,

los de los bares,

los de los comercios,

los de los vestíbulos de hotel,

esos son los que te dicen la verdad:

que no eres nada, nadie,

en realidad,

solo uno más

que pasaba por allí.

Karmelo C. Iribarren

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Quien dice que la ausencia

Quien dice que la ausencia causa olvido

merece ser de todos olvidado.

El verdadero y firme enamorado

está, cuando está ausente, más perdido.

Aviva la memoria su sentido;

la soledad levanta su cuidado;

hallarse de su bien tan apartada

hace su desear más encendido.

No sanan las heridas en él dadas,

aunque cese el mirar que las causó,

si quedan en el alma confirmadas.

Que si uno está con muchas cuchilladas,

porque huya de quien lo acuchilló,

no por eso serán mejor curadas.

Juan Boscán

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Barro rojo y nardos de cristal

Llamas en mis palabras

para cuando los dolores de alegría

impulsaban corazones y olores

atenazados y clavados

en corolas que parecen flores.

Instintos de luces ardiendo

en inquietos deseos infinitos

de ojos amargos,

de tierras masticadas,

de sombras de lapislázuli,

de nieblas polisémicas.

Mientras, jugamos con barro rojo y nardos de cristal.

(ContinuumST - 2011)

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Aproximación a los haikus

La noche ha caido

Suena la lluvia

Brilla la chimenea

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Poema - "Los mejores de la raza"

No hay nada que discutir, 

no hay nada que recordar, 

no hay nada que olvidar, 

es triste y no es triste, 

parece que,

la cosa más sensata 

que una persona puede hacer, 

es estar sentada 

con una copa en la mano. 

Charles Bukowski

Biografía

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Poema - "No sé por qué me quejo"

Poema - "No sé por qué me quejo"

No sé por qué me quejo porque al fin estoy sola.

Y el placer de tirar la ceniza en el suelo,

sin que nadie te riña,

y untar pan en la salsa

y beberse los posos,

y limpiarse la boca con el dorso de la mano,

cantar al vagabundo porque al fin fue valiente,

ir matando los besos como si fueran piojos,

beber blanco,

pronunciar ciertas frases,

decir ciertas palabras,

exponerte a que un día te borren de la nómina...

No debiera estar seria

pues vivo como quiero,

sólo que a veces tengo

un leve sarpullido.

Gloria Fuertes

Biografía



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Poema - "Qué extraño mecanismo el de la vida"

Cuántas historias a punto de pasar

que pasaron de largo

que fuese esta posible.

Qué extraño mecanismo el de la vida.

Y el cielo, con esos vientos grises

que se llevan la lluvia a otros paisajes

o ese sol de justicia

que achicharra los campos,

qué indiferente a todo.

Da vértigo pensarlo.

Pensar

que todo pudo suceder de otra manera,

que tú, perfectamente

podrías ahora no estar a mi lado.

Karmelo C. Iribarren, “El escenario”

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Cárcel de sombras

Fue una noche de lunes

de oscuridad sin luna,

y ni un sólo reproche

de tu boca oportuna.

El azahar olía a odio,

el magnolio a tristeza,

las azaleas penaban solas.

Las rejas de tu ventana

cárcel de sombras en la calle.

Pasé de largo,

tan de largo

que olvidé quién vivía allí.

Fue un lunes de noche,

de oscuridad sin luna

y sombras de olvido.

(ContinuumST. Mayo 2012.)

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Poema - "Momentos que no tienen precio"

Llegar al fin

hasta la puerta de tu casa,

entrar,

echar todas las cerraduras,

y, como quien saborea

el sabor de la venganza,

decirlo:

“ahí os quedáis,

hijosdeputa”.

Karmelo C. Iribarren

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Defensa de la alegría

Defender la alegría como una trinchera

defenderla del escándalo y la rutina

de la miseria y los miserables

de las ausencias transitorias

y las definitivas

defender la alegría como un principio

defenderla del pasmo y las pesadillas

de los neutrales y de los neutrones

de las dulces infamias

y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera

defenderla del rayo y la melancolía

de los ingenuos y de los canallas

de la retórica y los paros cardíacos

de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino

defenderla del fuego y de los bomberos

de los suicidas y los homicidas

de las vacaciones y del agobio

de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza

defenderla del óxido y de la roña

de la famosa pátina del tiempo

del relente y del oportunismo

de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho

defenderla de dios y del invierno

de las mayúsculas y de la muerte

de los apellidos y las lástimas

del azar

y también de la alegría.

Mario Benedetti

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Conde Olinos

Madrugaba el Conde Olinos

mañanita de San Juan

a dar agua a su caballo

a la orillita del mar.

Mientras el caballo bebe

canta un hermoso cantar.

Desde las torres mas altas

la reina le oyó cantar.

—Mira hija como canta

la sirena de la mar.

—No es la sirena, madre,

ni menos es su cantar,

que es la voz del conde Olinos

que por mí penando está.

—Si es la voz del conde Olinos,

yo le mandaré matar,

que para casar contigo

le falta sangre real.

 

—No le mande matar, madre,

que si al conde Olinos mata

a mí la muerte me da—.

La infantita con gran pena,

no cesaba de llorar.

El murió a la medianoche

y ella a los gallos cantar.

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Oda al 2 de Mayo

Oigo, patria, tu aflicción,

y escucho el triste concierto

que forman, tocando a muerto,

la campana y el cañón;

sobre tu invicto pendón

miro flotantes pendones,

y oigo alzarse a otras regiones

en estrofas funerarias,

de la iglesia las plegarias,

y del arte las canciones.

***

Lloras, porque te insultaron

los que su amor te ofrecieron

¡a ti, a quien siempre temieron

porque tu gloria admiraron;

a ti, por quien se inclinaron

los mundos de zona a zona;

a ti, soberbia matrona

que, libre de extraño yugo,

no has tenido más verdugo

que el peso de tu corona!

***

Doquiera la mente mía

sus alas rápidas lleva,

allí un sepulcro se eleva

contando tu valentía.

Desde la cumbre bravía

que el sol indio tornasola,

hasta el África, que inmola

sus hijos en torpe guerra,

¡no hay un puñado de tierra

sin una tumba española!

***

Tembló el orbe a tus legiones,

y de la espantada esfera

sujetaron la carrera

las garras de tus leones.

Nadie humilló tus pendones

ni te arrancó la victoria;

pues de tu gigante gloria

no cabe el rayo fecundo,

ni en los ámbitos del mundo,

ni en el libro de la historia.

****

Siempre en lucha desigual

cantan tu invicta arrogancia,

Sagunto, Cádiz, Numancia,

Zaragoza y San Marcial.

En tu suelo virginal

no arraigan extraños fueros;

porque, indómitos y fieros,

saben hacer sus vasallos

frenos para sus caballos

con los cetros extranjeros.

****

Y aún hubo en la tierra un hombre

que osó profanar tu manto.

¡Espacio falta a mi canto

para maldecir su nombre!

Sin que el recuerdo me asombre,

con ansia abriré la historia;

¡presta luz a mi memoria!

y el mundo y la patria, a coro,

oirán el himno sonoro

de tus recuerdos de gloria.

****

Aquel genio de ambición

que, en su delirio profundo,

cantando guerra, hizo al mundo

sepulcro de su nación,

hirió al ibero león

ansiando a España regir;

y no llegó a percibir,

ebrio de orgullo y poder,

que no puede esclavo ser,

pueblo que sabe morir.

****

¡Guerra! clamó ante el altar

el sacerdote con ira;

¡guerra! repitió la lira

con indómito cantar:

¡guerra! gritó al despertar

el pueblo que al mundo aterra;

y cuando en hispana tierra

pasos extraños se oyeron,

hasta las tumbas se abrieron

gritando: ¡Venganza y guerra!

****

La virgen, con patrio ardor,

ansiosa salta del lecho;

el niño bebe en su pecho

odio a muerte al invasor;

la madre mata su amor,

y, cuando calmado está,

grita al hijo que se va:

“¡Pues que la patria lo quiere,

lánzate al combate, y muere:

tu madre te vengará!”

****

Y suenan patrias canciones

cantando santos deberes;

y van roncas las mujeres

empujando los cañones;

al pie de libres pendones

el grito de patria zumba

y el rudo cañón retumba,

y el vil invasor se aterra,

y al suelo le falta tierra

para cubrir tanta tumba!

*****

¡Mártires de la lealtad,

que del honor al arrullo

fuisteis de la patria orgullo

y honra de la humanidad,

¡en la tumba descansad!

que el valiente pueblo ibero

jura con rostro altanero

que, hasta que España sucumba,

no pisará vuestra tumba

la planta del extranjero!

Bernardo López García.

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Poema - Elegía

Poema - Elegía

A veces me dan ganas de llorar,

pero las suple el mar.

José Gorostiza

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Poema - "Vivir sin miedo"

Poema - "Vivir sin miedo"

“El miedo amenaza:

Si usted ama tendrá sida.

Si fuma tendrá cáncer.

Si respira tendrá contaminación.

Si bebe tendrá accidentes.

Si come tendrá colesterol.

Si habla tendrá desempleo.

Si camina tendrá violencia.

Si piensa tendrá angustia.

Si duda tendrá locura.

Si siente tendrá soledad…

Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.

Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.

Quien no tiene miedo al hambre,

tiene miedo a la comida.

Los automovilistas tienen miedo de caminar

y los peatones tienen miedo de ser atropellados.

La democracia tiene miedo de recordar

y el lenguaje miedo de decir.

Los civiles tienen miedo a los militares,

los militares tienen miedo a la falta de armas,

las armas tienen miedo a la falta de guerras.

Es el tiempo del miedo.

Miedo de la mujer a la violencia del hombre

y miedo del hombre a la mujer sin miedo.

Miedo a los ladrones,

miedo a la policía.

Miedo a la puerta sin cerradura,

al tiempo sin relojes,

al niño sin televisión,

miedo a la noche sin pastillas para dormir

y miedo al día sin pastillas para despertar.

Miedo a la multitud,

miedo a la soledad,

miedo a lo que fue

y a lo que puede ser,

miedo de morir,

miedo de vivir…”

Eduardo Galeano



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Poema - Te amo como se aman ciertas cosas oscuras

No te amo como si fueras rosa de sal, topacio

o flecha de claveles que propagan el fuego:

te amo como se aman ciertas cosas oscuras,

secretamente, entre la sombra y el alma.

Te amo como planta que no florece y lleva

dentro de sí, escondida, la luz de aquellas flores,

y gracias a tu amor vive oscuro, en mi cuerpo,

el apretado aroma que ascendió de la tierra.

Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,

te amo directamente, sin problemas ni orgullo:

así te amo porque no sé amar de otra manera,

sino así, de este modo en que no soy ni eres,

tan cerca, que tu mano sobre mi pecho es mía,

tan cerca, que se cierran tus ojos con mi sueño.

Pablo Neruda, “Cien sonetos de amor, (Soneto XVII)”

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