La belleza de la palabra
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Poema - "Compañeros de viaje"

Aparentan

ser los de siempre,

su prioridad,

dicen,

sigue siendo la misma,

cambiar el mundo,

solo que ahora

desde los despachos.

Las calles

son muy frías

en invierno,

y la vejez

-ahí delante,

ya no tan lejos-,

parece un descampado.

No es posible creerles.

Como mucho,

se les puede comprender.

Karmelo C. Iribarren, “El escenario”

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Poema - "Me alejo y lo dejo"

Aléjate de la persona que te humilla.

Aléjate más de la que te martiriza,

(aunque sea la que más te erotiza),

aunque lleves su sangre.

Corta las alas al vuelo del mal.

Aunque seas pacifista defiéndete,

lanza tu rayo de luz

a quien intente dejarte ciego.

Sé valiente, aléjate

sin más venganza.

Gloria Fuertes, "Es difícil ser feliz una tarde"

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Poema - No te salves

No te salves

No te quedes inmóvil

al borde del camino

no congeles el júbilo

no quieras con desgana

no te salves ahora

ni nunca

no te salves

no te llenes de calma

no reserves del mundo

solo un rincón tranquilo

no dejes caer los párpados

pesados como juicios

no te quedes sin labios

no te duermas sin sueño

no te pienses sin sangre

no te juzgues sin tiempo

pero si

pese a todo

no puedes evitarlo

y congelas el júbilo

y quieres con desgana

y te salvas ahora

y te llenas de calma

y reservas del mundo

solo un rincón tranquilo

y dejas caer los párpados

pesados como juicios

y te secas sin labios

y te duermes sin sueño

y te piensas sin sangre

y te juzgas sin tiempo

y te quedas inmóvil

al borde del camino

y te salvas

entonces

no te quedes conmigo.

Mario Benedetti

“Canciones de amor y desamor” del libro "Poemas de otros" escrito entre 1973-1974 

Recitado por Mario Benedetti

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Tengo miedo - Pablo Neruda

Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza

del cielo se abre como una boca de muerto.

Tiene mi corazón un llanto de princesa

olvidada en el fondo de un palacio desierto.

Tengo miedo -Y me siento tan cansado y pequeño

que reflojo la tarde sin meditar en ella.

(En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño

así como en el cielo no ha cabido una estrella.)

Sin embargo en mis ojos una pregunta existe

y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.

¡No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste

abandonada en medio de la tierra infinita!

Se muere el universo de una calma agonía

sin la fiesta del Sol o el crepúsculo verde.

Agoniza Saturno como una pena mía,

la Tierra es una fruta negra que el cielo muerde.

Y por la vastedad del vacío van ciegas

las nubes de la tarde, como barcas perdidas

que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.

Y la muerte del mundo cae sobre mi vida.

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Poema - Su ausencia

De aquí a un tiempo,

puede que llegue a ser

como vivir en una ciudad que no te gusta,

sabiendo que nunca podrás abandonarla;

pero eso,

en los mejores días.

Karmelo C. Iribarren

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Poema de Jorge Luis Borges

Poema de Jorge Luis Borges

No quedará en la noche una estrella.

No quedará la noche.

Moriré y conmigo la suma

del intolerable universo.

Borraré las pirámides, las medallas,

los continentes y las caras.

Borraré la acumulación del pasado.

Haré polvo la historia, polvo el polvo.

Estoy mirando el último poniente.

Oigo el último pájaro.

Lego la nada a nadie.

Jorge Luis Borges, El suicida (1975)



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Poema - "La última costa"

Los días pasan

como pasan siempre los días,

sin grandes sobresaltos,

con esa rara mezcla de lentitud y vértigo.

Hasta ese en que ves aparecer al otro lado

—allí, entre la niebla, aún lejos—

una proa apuntando hacia tu orilla.

Y es justo entonces

cuando —absuelto

de todos tus errores, perdonado,

en calma al fin, sereno, en paz—

empiezas a reconciliarte con la vida.

Pero la proa no deja de avanzar.

Karmelo C. Iribarren, “El escenario”

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Poema: Hoy encuentro, temblando ya y vacía...

Hoy encuentro, temblando ya y vacía,

la casa que los dos desperdiciamos

y el vago sueño del que despertamos

sin habernos dormido todavía.

Acordarse del agua en la sequía

no hace brotar ni florecer los ramos.

¿Dónde estás, dónde estoy y dónde estamos?

¿Qué fue del mundo cuando amanecía?

Hoy me pasa el amor de parte a parte.

Temo encontrarte y no reconocerte.

Temo extender la mano y no tocarte.

Temo girar los ojos y no verte.

Temo gritar tu nombre y no nombrarte...

Temo estar caminando por la muerte.

Antonio Gala

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Poema - Ideario

Me da vértigo el punto muerto

y la marcha atrás,

vivir en los atascos,

los frenos automáticos y el olor a gasoil.

Me angustia el cruce de miradas,

la doble dirección de las palabras

y el obsceno guiñar de los semáforos.

Me da pena la vida, los cambios de sentido,

las señales de stop y los pasos perdidos.

Me agobian las medianas,

las frases que están hechas,

los que nunca saludan y los malos profetas.

Me fatigan los dioses bajados del Olimpo

a conquistar la Tierra

y los necios de espíritu.

Me entristecen quienes me venden clines

en los pasos de cebra,

los que enferman de cáncer

y los que sólo son simples marionetas.

Me aplasta la hermosura

de los cuerpos perfectos,

las sirenas que ululan en las noches de fiesta,

los códigos de barras,

el baile de etiquetas.

Me arruinan las prisas y las faltas de estilo,

el paso obligatorio, las tardes de domingo

y hasta la línea recta.

Me enervan los que no tienen dudas

y aquellos que se aferran

a sus ideales sobre los de cualquiera.

Me cansa tanto tráfico

y tanto sinsentido,

parado frente al mar mientras que el mundo gira.

Francisco M. Ortega Palomares

Ideario (de su poemario “Cuenta atrás”)

Algunas estrofas recitadas por Roberto Iniesta Ojea (grupo "Extremoduro") en su tema "Stand by"

Fuente

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Atribuida a Charles Bukowski

“Quiero que sepa sin embargo,

que todas las noches que he dormido a su lado,

incluso las discusiones más inútiles,

siempre fueron algo espléndido

y esas difíciles palabras que siempre temí decir

pueden decirse ahora: te amo.”

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Jatetu jaiku

Espejo quebrado,

reflejos de ego y

sombras que ahogan.

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Dulce Soñar

Dulce soñar y dulce congojarme,

cuando estaba soñando que soñaba;

dulce gozar con lo que me engañaba,

si un poco más durara el engañarme.

Dulce no estar en mí, que figurarme

podía cuanto bien yo deseaba;

dulce placer, aunque me importunaba

que alguna vez llegaba a despertarme.

¡Oh sueño, cuánto más leve y sabroso

me fueras, si vinieras tan pesado,

que asentaras en mí con más reposo!

Durmiendo, en fin, fui bienaventurado,

y es justo en la mentira ser dichoso

quien siempre en la verdad fue desdichado.

Juan Boscán

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La prohibición (John Donne)

  Guárdate de quererme.

Recuerda, al menos, que te lo prohibí.

No he de ir a reparar mi pródigo derroche

de aliento y sangre en tus llantos y suspiros,

siendo entonces para ti lo que tú has sido para mí.

Pues goce tan intenso consume al punto nuestra vida.

Así, a fin de que tu amor frustrarse no pueda por mi muerte,

si tú me amas, guárdate de quererme.

     Guárdate de odiarme,

o de excesivo triunfo en la victoria.

No es que yo a mí mismo haga justicia,

y me resarza del odio con más odio,

pues tú el título perderás de conquistador

si yo, tu conquista, perezco por tu odio.

Así, a fin de que mi ser a ti en nada perjudique,

si tú me odias, guárdate de odiarme.

       Mas ama y ódiame también.

Así ambos extremos la función de ninguno cumplirán.

Ámame para que pueda morir del modo placentero.

Ódiame, porque tu amor es excesivo para mí,

o deja que los dos mutuamente, y no a mí, se destruyan.

viviré entonces para apoyo y triunfo tuyo.

Así, para que tú a mí, a tu amor y odio no destruyas,

déjame vivir, pero ama y ódiame también.

Versión de Purificación Ribes (Traducción y adaptación)

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Poema - Como un rasguño en el alma

Un simple comentario,

a destiempo,

sin ninguna intención.

Pero tuvo que ser ese,

entre todos los posibles.

Y la vida pasa…

Y no prescribe.

Karmelo C. Iribarren

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Poema - "Teoría y práctica"

Señoras y señores

hoy trataremos del imperialismo

tema difícil si los hay

y a veces engorroso de sitiar

en sólo media hora de pésimas noticias.

En consecuencia intentaré abordarlo

tal como en un pasado alegre y misterioso

se solía abordar los bajeles piratas

quiero decir

de un modo irregular.

Digamos por ejemplo

que una campana suena a lo lejos mansa

y purifica el diálogo y se queda

como el sol en las copas de los árboles.

A pesar del calor, el horizonte

se pone su bufanda

y unos pájaros sueltos y agilísimos

la recorren

y no son golondrinas.

Nada de eso es el imperialismo.

Digamos por ejemplo

que una muchacha quiebra la mañana

con sus caderas móviles

sus ojos perentorios

sus labios de cosecha

su paso que no pasa

y el muchacho espera invencible y modesto

la incluye en su destino. la estudia poro a poro

y así centineándola

se atreve o no se atreve.

Tampoco eso es el imperialismo.

Digamos por ejemplo

que un niño escucha el mundo y decidiéndose

le echa su bocanada de candor

aprende cómo son sus pies y se los come

discute con el techo y lo convence

llora para variar y porque sabe

que a su alarido comparece el seno

con su promesa láctea y esa piel

que le gusta sentir junto a los párpados

y sabe que es feliz aunque no sepa

qué precio va a pagar o qué desprecio.

Tampoco eso es el imperialismo.

Digamos por ejemplo

que un viejo está aprendiendo el alfabeto

y clava en su memoria los diptongos

y las esdrújulas que son tan cómodas

porque llevan acento indiscutible

tiene rostro de cuáquero este viejo

pero el alma la tiene de resorte

y escribe llubia porque en su campito

nunca vio que lloviera con ve corta.

Tampoco eso es el imperialismo.

Digamos por ejemplo

que una máquina late en el delirio

dice ruidosamente su producto

y las manos lo ayudan lo enderezan

lo limpian lo acicalan y lo envasan

manos que se conocen hace años

y hace años se mojan y se secan

se dan la bienvenida y los adioses

se preguntan se llaman se responden

se apoyan en la máquina materna

que dice su producto y carraspea

y cuando las ve juntas veteranas

suelta dos o tres lágrimas de aceite.

Tampoco eso es el imperialismo.

Digamos por ejemplo

que en la serena noche conyugal la pareja

hizo un hijo porque le dio la gana

y le ha dado la gana porque sabe

que un hijo es el profeta cotidiano

irá anunciándolos de sol a sol

irá diciendo a todos que es un hijo

y se alimentará con insolente

apetito y probará la patria

como si fuera pan caliente y nuevo.

Tampoco eso es el imperialismo.

Digamos por ejemplo

que la frontera pierde sus aduanas

y hasta nos invadimos los unos a los otros

nos prestamos volcanes y arroyitos

y cobre y antropólogos y azúcar

y lana y proteínas y arcoíris

y alfabetizadores y durmientes

y poetas y prosistas y petróleo

y el contrabando queda para el viento

y para los amantes migratorios.

Tampoco eso es el imperialismo.

Digamos por ejemplo

que la lluvia y el sol nos pertenecen

también el sobrecielo y el subsuelo

las provincias de nuestro corazón

y el territorio de nuestro trabajo.

Somos iguales ante los iguales

en un mundo de pares y sin otros

una linda locura de los cuerdos

y cierta estratagema de justicia

vamos poniendo tildes a presagios

que se cumplieron o se están cumpliendo

en un comienzo fuimos sólo islas

ahora somos urgentes archipiélagos.

Tampoco eso es el imperialismo.

Y digamos por último

que tenemos la noche y nuestra casa

y un reloj que no cuenta hacia la muerte

la ciencia avanza tanto que ha logrado

aislar el virus de la xenofobia

y la patria es ahora un salado bautismo

que va de mar a mar

y los abismos siguen existiendo

aunque nadie se arroje a su silencio.

Siempre es duro vivir pero se vive

dentro de las esclusas de la vida.

Y una vez más afirmo

nada de esto es el imperialismo.

Confío no haber sido demasiado sectario

en el enfoque teórico del tema.

Señoras y señores

acaba de avisarme un compañero

que afuera nos esperan los señores gendarmes

tal vez para brindarnos alguna clase práctica.

Deseémonos coraje

y buena suerte.

He dicho.

Muchas gracias.

Mario Benedetti

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Poemas ferroviarios (1)

Tu ausencia es el origen del vacío.

Mi cama es la caldera de las brujas.

Los trenes del dolor y del hastío

avanzan cada noche por el frío

en busca de un perdido guardagujas.

Feindesland, 2002

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Fragmento de "Llamo a la juventud."

(...)

Bajo una zarpa de lluvia,

y un racimo de relente,

y un ejército de sol,

campan los cuerpos rebeldes

de los españoles dignos

que al yugo no se someten,

y la claridad los sigue,

y los robles los refieren.

Entre graves camilleros

hay heridos que se mueren

con el rostro rodeado

de tan diáfanos ponientes,

que son auroras sembradas

alrededor de sus sienes.

Parecen plata dormida

y oro en reposo parecen.

Llegaron a las trincheras

y dijeron firmemente:

¡Aquí echaremos raíces

antes que nadie nos eche!

Y la muerte se sintió

orgullosa de tenerles.

(...)

"Llamo a la juventud" de Miguel Hernández.

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Poema - "No sé por qué me quejo"

Poema - "No sé por qué me quejo"

No sé por qué me quejo porque al fin estoy sola.

Y el placer de tirar la ceniza en el suelo,

sin que nadie te riña,

y untar pan en la salsa

y beberse los posos,

y limpiarse la boca con el dorso de la mano,

cantar al vagabundo porque al fin fue valiente,

ir matando los besos como si fueran piojos,

beber blanco,

pronunciar ciertas frases,

decir ciertas palabras,

exponerte a que un día te borren de la nómina...

No debiera estar seria

pues vivo como quiero,

sólo que a veces tengo

un leve sarpullido.

Gloria Fuertes

Biografía



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Quien dice que la ausencia

Quien dice que la ausencia causa olvido

merece ser de todos olvidado.

El verdadero y firme enamorado

está, cuando está ausente, más perdido.

Aviva la memoria su sentido;

la soledad levanta su cuidado;

hallarse de su bien tan apartada

hace su desear más encendido.

No sanan las heridas en él dadas,

aunque cese el mirar que las causó,

si quedan en el alma confirmadas.

Que si uno está con muchas cuchilladas,

porque huya de quien lo acuchilló,

no por eso serán mejor curadas.

Juan Boscán

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Barro rojo y nardos de cristal

Llamas en mis palabras

para cuando los dolores de alegría

impulsaban corazones y olores

atenazados y clavados

en corolas que parecen flores.

Instintos de luces ardiendo

en inquietos deseos infinitos

de ojos amargos,

de tierras masticadas,

de sombras de lapislázuli,

de nieblas polisémicas.

Mientras, jugamos con barro rojo y nardos de cristal.

(ContinuumST - 2011)

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Aproximación a los haikus

La noche ha caido

Suena la lluvia

Brilla la chimenea

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Cárcel de sombras

Fue una noche de lunes

de oscuridad sin luna,

y ni un sólo reproche

de tu boca oportuna.

El azahar olía a odio,

el magnolio a tristeza,

las azaleas penaban solas.

Las rejas de tu ventana

cárcel de sombras en la calle.

Pasé de largo,

tan de largo

que olvidé quién vivía allí.

Fue un lunes de noche,

de oscuridad sin luna

y sombras de olvido.

(ContinuumST. Mayo 2012.)

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Poema del domingo triste

Este domingo triste pienso en ti dulcemente

y mi vieja mentira de olvido, ya no miente.

La soledad, a veces, es peor castigo...

Pero, ¡qué alegre todo, si estuvieras conmigo!

Entonces no querría mirar las nubes grises,

formando extraños mapas de imposibles países;

y el monótono ruido del agua no sería

el motivo secreto de mi melancolía.

Este domingo triste nace de algo que es mío,

que quizás es tu ausencia y quizás es mi hastío,

mientras corren las aguas por la calle en declive

y el corazón se muere de un ensueño que vive.

La tarde pide un poco de sol, como un mendigo,

y acaso hubiera sol si estuvieras conmigo;

y tendría la tarde, fragantemente muda,

el ingenuo impudor de una niña desnuda.

Si estuvieras conmigo, amor que no volviste,

¡qué alegre me sería este domingo triste!

José Ángel Buesa

Fuente

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Poema - "Momentos que no tienen precio"

Llegar al fin

hasta la puerta de tu casa,

entrar,

echar todas las cerraduras,

y, como quien saborea

el sabor de la venganza,

decirlo:

“ahí os quedáis,

hijosdeputa”.

Karmelo C. Iribarren

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Poema - "Los mejores de la raza"

No hay nada que discutir, 

no hay nada que recordar, 

no hay nada que olvidar, 

es triste y no es triste, 

parece que,

la cosa más sensata 

que una persona puede hacer, 

es estar sentada 

con una copa en la mano. 

Charles Bukowski

Biografía

menéame