En enero, a puerta cerrada en el Pentágono, el Subsecretario de Guerra para la Política, Elbridge Colby, convocó al cardenal Christophe Pierre, el entonces embajador Vaticano en EEUU y le dijo que “EEUU tiene el poder militar para hacer lo que quiera en el mundo. La Iglesia Católica debería ponerse de su lado”. Incluso le recordó la época del Papado de Aviñón. El incidente llevó a suspender una visita papal a EEUU por el 250 aniversario de EEUU. Las tensiones surgieron tras críticas del papa a la diplomacia basada en la fuerza.