Lo que van a leer a continuación puede parecer una ficción, tal vez una exageración o una parodia. Pero les aseguro que es real y todo ha ocurrido (y sigue ocurriendo) en el instituto Campanar de Valencia. Sirva este ejemplo, que yo conozco bien, como muestra de la degradación a la que ha llegado el sistema educativo público en la Comunidad Valenciana