Hace 1 mes | Por mazzeru a stoneageherbalist.com
Publicado hace 1 mes por mazzeru a stoneageherbalist.com

Los entierros celestiales son quizás una de las formas más antiguas de gestionar los muertos. Que un animal, incluso uno tan simbólico como un pájaro, se coma el cuerpo no deja apenas rastro arqueológico, por lo que no hay manera de saber cuándo empezó la práctica. El yacimiento neolítico de Çatalhöyük apunta a que buitres y aves de presa podían haberse comido a los muertos, y en sitios como el Tíbet los entierros celestiales son prácticos además de una necesidad espiritual, ya que el suelo es demasiado frío para cavar. La gente subestima cuámto combustible hace falta para quemar un cuerpo: unos 500 kg de madera seca.

Comentarios

mazzeru

Aparte del tema de la "extinción" de una religión el artículo me parece que hace un gran trabajo plasmando con un ejemplo la enorme interconexión entre cultura, economía y ambiente.

Cuchipanda

Aura Mazda es un dios torpe que solo quiere esclavos y sirvientes, la bipolaridad maldita de los que se creen superiores ¡Larga vida a Angra Mainyu, el fuego para los hombres y la tecnología a su servicio! Ya no necesitamos más dioses.