La Oficina para la Protección de la Constitución de Alemania (BfV, por sus siglas alemanas), nombre que reciben en Alemania los servicios de inteligencia del Ministerio del Interior, vigila la existencia de una nueva organización terrorista, acusada de ataques contra instituciones judías y estadounidenses en Europa. Del grupo, llamado Movimiento Islámico de los Compañeros de los Bien Guiados y que atiende a las siglas HAYI, la BfV sospecha que está organizado por «una red chií iraquí».