Quique Escrivá, inversor inmobiliario de 47 años, es uno de los impulsores de este modelo. Cuenta con unos 20 minipisos en propiedad y continúa ampliando su cartera con nuevas promociones. Según explica, este tipo de vivienda responde a una demanda concreta del mercado: “No es ni alquiler por habitaciones ni un alquiler de una vivienda grande. Por lo tanto, cubrimos esa necesidad, ese nicho que hay entre ambas opciones”, señala en un vídeo de su canal de Youtube.