En la década de los setenta casi toda América Latina fue empujada por EEUU, a través de complots y golpes de estado, a dictaduras militares fascistas que practicaban una feroz represión contra las fuerzas progresistas . Estos grupos eran esencialmente milicias de matones contratados por terratenientes, que cometían innumerables masacres de campesinos, acompañadas, por supuesto, de las peores formas de tortura, un pasatiempo muy popular entre estos grupos neofascistas que dedicaban sus vidas a la causa de los capitalistas y a la masacre de los c