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En 1986 las cámaras de vídeo no eran algo tan popular como ahora, así que las únicas imágenes que tenemos del desastre del Challenger son las que grabaron las televisiones que retransmitían el evento. El pasado diciembre un ciudadano de Florida entregó al Space Exploration Archive el vídeo que grabó aquel fatídico día con su cámara betamax.
menéame
En aquellos años el transbordador espacial parecía que iba a hacer de los viajes espaciales algo cotidiano y tan sencillo como coger un avión en el aeropuerto, y ese accidente demostró lo equivocado de aquella expectativa.
"Los 7 tripulantes fallecieron al impactar la cabina de la nave contra el océano, tras una larga caída de casi tres minutos."
Para mi es una de las peores muertes que puedo imaginar, espero que estuvieran al menos inconscientes y no sufrieran.
Los políticos no son la solución a los problemas, de hecho son su causa.
Una de las consecuencias de ese accidente es que la NASA decidió que las astronautas no pueden morir. Se tomó mucho más en serio los estudios de fiabilidad. Eso de una posibilidad 1 entre 1000 no tenía nada de serio, como bien comenta Feynmann en su libro.
Los astronautas no son como los pilotos de pruebas. Su importancia estratégica para EEUU es mucho mayor y no puede quedar mal frente a otra naciones. China por ejemplo daba noticias de sus taikonautas a posteriori cuando los experimentos salían bien.
Buen momento para ponerlo, ahora que la NASA va a abrir la puerta para que empresas privadas les hagan los cohetes... Se abre a escudarse en contratas para eludir responsabilidades, pero también a permitir muchos más lanzamientos... siempre y cuando la "maravilla" del mercado libre no acabe matando toda la investigación paralela y acaben comprando asientos a los rusos, los chinos, o los indios (lo cual sería irónico para un pais que tiene tanto orgullo de supremacía espacial nacional)
Hablando de humor negro...
Lo cierto es que no pueden saberlo.
Los fabricantes fueron presionados por la NASA para dar su visto bueno al lanzamiento y al final lo dieron con el desacuerdo de alguno de sus responsables que pensaban que el Challenger podría estallar incluso en tierra nada más encender los cohetes.
Ese fue el lanzamiento a menor temperatura del Shuttle, de hecho había carámbamos de hielo en toda la plataforma de lanzamiento.