1880
La Consejería de Educación y Universidades del Principado, liderada por Ana Isabel Álvarez, pretende poner punto final a casi tres años de conflicto con los dos colegios asturianos que separan a su alumnado en función de su sexo en el epicentro de la batalla: Los Robles y Peñamayor. Y lo hace dándoles vía libre para seguir con un modelo educativo que levanta ampollas en algunos sectores.
menéame
No soy pedagogo, pero estoy muy relacionado con este mundo, y la separación es contraproducente. Aparte de enseñar que las niñas sirven para una cosa y los hombres para otra, fomentas unos prejuicios llevados a la vida real.
Por cierto ante esta situación, donde separamos a niños o adolescentes que sean conscientes (lo quieran expresar o no) de su homosexualidad, transgenero o transexualidad? A este colectivo les pones unas trabas desde pequeños y además acentúas la exclusión por parte de los demás. A los infantes y adolescentes hay que integrarlos sin barreras (de genero, de sexo, político, raza, poder adquisitivo o religión) y que sean estos ante sus propios valores los que elijan con quien les gusta estar y con quien no. La separación ademas merma la empatia y no beneficia a la educación social de la que estamos tan faltos.
La última pregunta no tiene sentido (además de que separas diferencias biológicas que no vienen al caso formativo).
EDITO Aparte de a la primera pregunta, no has sabido/podido/querido contestarme al resto.
Ahora bien, hay métodos pedagógicos que me pueden parecer peores que ese y que tienen reconocidos conciertos con la administración pública, y no por ello voy a pedir que se supriman porque entiendo que cuanta más pluralidad haya en los métodos de enseñanza, más competencia habrá y mayor será el afán de los centros por perfeccionarlos. Pienso que la educación de los hijos es una responsabilidad de los padres y la fórmula de segregación por sexos, a mi modo de ver, no es vejatoria contra la dignidad del menor, así que no habría más que hablar al respecto.
Pero me sorprende esta pulsión autoritaria de cierto progresismo consistente en prohibir y restringir todo aquellos que vaya en contra de sus dogmas de fe (paradójico, ¿verdad?).