www.ourense.com/index.php/19/06/2008/424/ por vodkaynaranja el 24-06-2008 15:16 UTC
Para impedir el saqueo de las ciudades, las mujeres luchaban al lado de los hombres manejando las armas al tiempo que ellos, sin lanzar grito o súplica alguna en la batalla cuando eran degolladas…
#1 Según Estrabón (de quien os recomiendo la lectura de su libro III de Geographía, sobre España) les duraron 20-25 minutos los gallegos. En cuanto se lo propusieron, la conquistaron; los únicos auténticos resistentes fueron los numantinos, de los cuales Estrabón nos cuenta cosas muy curiosas.
#0 No me digas que no suplicaban ni gritaban cuando eran degolladas.
#3 No seré yo quien diga ni suplicaban ni gritaban cuando eran degolladas, me remito a lo escrito en el artículo y que me merece la misma credibilidad que Estrabón al tratarse de Apiano y Antonio Diogenes.
Como autenticos resistentes permite que me quede con Cántabros y Astures y, en lo que se refiere a los 25 minutos de los gallegos, quiero recordarte que el grueso de las tropas galaicas lucharon contra los romanos en Braga, dejando - una vez perdida la batalla - abiertas las puertas al invasor.
#5#1: Cuando los romanos cruzaron el Duero no había gallegos. En cuanto a los historiadores clásicos que no vivieron los hechos directamente o que producían "hagiografías"... tienen un gran valor, pero sin apoyo arqueológico son como cuentacuentos (y esto vale para todos)
#7 Si no me equivoco la definición gallegos proviene del término griego kalaikois, vocablo en el que se basaron los romanos (grandes admiradores del la cultura helenística) para bautizar a Galicia y sus habitantes.
En cuanto a lo de si había o no gallegos cuando llegaron los romanos, basta con recorrer A Vía Nova para salir de dudas.
#0 No me digas que no suplicaban ni gritaban cuando eran degolladas.
Como autenticos resistentes permite que me quede con Cántabros y Astures y, en lo que se refiere a los 25 minutos de los gallegos, quiero recordarte que el grueso de las tropas galaicas lucharon contra los romanos en Braga, dejando - una vez perdida la batalla - abiertas las puertas al invasor.
En cuanto a lo de si había o no gallegos cuando llegaron los romanos, basta con recorrer A Vía Nova para salir de dudas.