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Exceso de higiene

Hervir el chupete continuamente, lavar las manos del niño cada vez que toca el suelo, una toallita húmeda por la cara cada dos por tres… Los padres quieren ganar la batalla a esos seres tan amenazadores que son los microbios. Pero, pese a que vivimos en la época de la higiene, los casos de alergias y de enfermedades autoinmunes (causadas por un ataque del propio sistema inmunitario) aumentan.
etiquetas: salud
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6comentarios mnm karma: 133
  1. #1   Ante este tipo de tontería de artículos: sentido común.
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  2. #2   #1 ¿Tontería de artículo? ¿Lo has leído? Lo que dice no es nuevo y ya se sabía: El exceso de higiene crea niños completamente alérgicos. Un crío se debe ensuciar, se tiene que caer y se tiene que hacer heridas. Es la única forma de entrenar a su sistema inmunológico.
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  3. #3   Síndrome de la limpieza excesiva, por eso es mas sano que los niños toquen cosas sucias de vez en cuando
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  4. #4   #1 El sentido común lo que me dice a mí es: lee una noticia antes de votar o siquiera opinar sobre ella.

    Aplícate el cuento que predicas :-)
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  5. #5   #2 Hoy día hay más alérgicos, celíacos, asmáticos... que nunca en la Historia. Y el motivo es la sobreprotección de los infantes a todos los niveles.
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  6. #6   Yo crecí sin bifidus activos ni l-casei inmunitas, no tenía leche enriquecida con cientos de vitaminas, mi bocata tenía embutidos normales, con grasa auténtica, a veces el bocata era de margarina normal y corriente con azúcar, a mi primo le gustaba echarle colacao en vez de azucar, pero ahí acababan las cosas raras. Me clavé tantos hierros oxidados que no recuerdo un verano sin que me pincharan la antitetánica. Hacía pasteles de barro que obviamente no nos comíamos, pero si que tocábamos las gominolas que nos comíamos tras lavarnos las manos breve y simplemente con agua. Nuestros parques no tenían el suelo acolchado, es más, solía ser tierra llena de guijarros, el tobogán era de hierro, y todos los de mi generación recordarán esas torres de hierro de las que nos colgábamos de formas que provocarían infartos a más de una madre de hoy en día, no son pocos los dientes que se partieron en esas barras, y no menos las heridas causadas al caernos.
    Y esto es solo una pequeña muestra ¿infancia demasiado salvaje y sucia? Pues crecí muy sana. Como solía decir un colega mío pediatra "lo que necesitan los niños es menos bifidus, y más compartir mocos como siempre ha sucedido en las guarderías"
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