Mi hijo es un enfermo mental, rechazado, ridiculizado y estigmatizado por esta cruel sociedad, donde desde pequeño ya me lo marginaron. Cuando salió del colegio lo metieron en un instituto donde se sentía como un pulpo en un garaje, pues no entendía nada de nada lo que explicaban los profesores. Pero eso sí, tenía que estar allí obligatoriamente hasta los 16 años, pasando un curso tras otro, cada vez más perdido, hasta acabar 4º de ESO, CON TODO SUSPENSO.
|
etiquetas: fracaso , sociedad