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La investigadora docente de la Universidad de La Laguna, Natacha Aguilar, dijo hoy que, desde que no se utilizan sonares militares a 50 millas del archipiélago canario, no se producen varamientos masivos de cetáceos, lo que indica la relación directa que había entre las maniobras y los varamientos. Natacha Aguilar destacó el "importantísimo" logro que supuso el "precedente mundial" de declarar en 2004 una moratoria para que los sonares no se utilizasen en las maniobras militares, y expresó su agradecimiento al Ministerio de Defensa y a la OTAN.
menéame
Vamos, que no da mucha confianza que una persona por su cuenta y riesgo haya deducido esto sin más. (al menos así viene redactado en la noticia)
Natacha Aguilar de Soto. Bióloga marina. Investigadora de cetáceos en la Universidad de Cork (Irlanda). Miembro de TEA-BEn Magec- Ecologistas en Acción.
Imágenes de los cetáceos en canarias aquí
www.whoi.edu/page.do?pid=7150&tid=201&cid=26633&ct=362
P.D: Teniendo en cuenta la alta frecuencia de estos "accidentes" un año es bastante tiempo como para apreciar un cambio #5
Otros informes al respecto
www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/2003/03/11/58824.php
www.solociencia.com/noticias/0408/05172031.htm
2006 datos varamientos www.bajoelagua.com/articulos/vida-marina/2233.htm
2008 datos varamientos www.igualdadanimal.org/noticias/n%C3%BAmero-de-cet%C3%A1ceos-varados-e
Se ha sugerido que el sonar militar infunde pánico a las ballenas, haciéndoles emerger tan rápidamente como para sufrir algún tipo de síndrome de descompresión. Esta hipótesis fue planteada por ver primera en un ensayo publicado en la revista Nature en 2003, que informaba de lesiones agudas por burbujas de gas (indicativas de síndrome de descompresión) en ballenas encalladas poco después del inicio de maniobras militares junto a las Islas Canarias en septiembre de 2002.[2]
En 2000 en la Bahamas un ensayo de la Armada de Estados Unidos de transmisiones sonar en el rango de frecuencias de 3 a 8 kHz a una potencia de 223 a 235 decibelios por μPa (a la distancia de 1 m) provocó el encallamiento de diecisiete ballenas, siete de las cuales fueron halladas muertas. La Armada asumió su responsabilidad en un informe que halló que las ballenas muertas habían sufrido hemorragias inducidas acústicamente en los oídos.[3] La desorientación resultante probablemente llevó al encallamiento.
Contando que los decibelios es una medida logarítmica, y que una subida de 3 decibelios supone 10 veces más ruido, y que 140 db es el umbral del dolor para un humano... 220 dB sencillamente te revienta los tímpanos, si no te mata. Los cetáceos se orientan por su propio sónar, así que es como dejarles ciegos y sordos...