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Una de las posibles contrarreformas que tiene planteado sobre la mesa el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy es la creación de un banco malo que absorbiera los créditos inmobiliarios de dudosa recuperación. Desde el punto de vista de la banca esta solución es perfecta. Por una parte el banco malo les permitiría sacar de su balance activos improbables que les obligan a efectuar provisiones que al final reducen su rentabilidad. Este banco sería “vendido” al Estado.
menéame
mierdasproductos cada día más peligrosos, nausebundos, retorcidos, ilógicos etc... total, si la operación sale mal, se les venden al banco malo el nuevo activo tóxico y santaspascuas.Que sale bien? PALASACA!