En 1999, el cine vivió un milagro que aún no se ha podido repetir. The Matrix apareció sin universo extendido, sin CGI masivo, sin precedentes… y aun así cambió la industria para siempre. Se volvió un fenómeno cultural, una película de ciencia ficción que mezclaba filosofía, kung-fu, efectos prácticos, hackers, cuero negro y preguntas sobre la realidad. No se parecía a nada… y desde entonces, todos intentan copiarla. Pero hay algo que casi nadie dice: con toda la tecnología que tenemos hoy, sería imposible filmar Matrix tal como la conocimos...