Me gusta mucho el trabajo de Hari Ren, un artista británico que ha construido un universo propio a medio camino entre la distopía obrera y el cuento folclórico. Nació en Stalybridge, en el norte industrial de Inglaterra, rodeado de fábricas textiles, chimeneas y un paisaje que olía a aceite y hollín. Ese entorno —y el hecho de haber crecido en una familia trabajadora— impregna toda su obra. En sus ilustraciones …