Hoy le metemos mano a White Fire (1984), una absoluta locura ochentera protagonizada por Robert Ginty y Fred Williamson. Una de esas películas que parecen hechas con fuego, gasolina y una libreta llena de ideas delirantes. Diamantes gigantes, mafias, violencia desatada, melodrama absurdo y momentos que solo podían existir en los videoclubs. Comento su historia, sus excesos, su reparto y por qué esta joya (o carbón, según se mire) se ha convertido en un título de culto para fans del cine trash y del action-exploitation de los 80.