edición general
  1. @lamonjamellada

    Ahora me acuerdo de que mi época de estudiante me paso algo similar (sin armas):

    3 de la mañana y vivía con mi pareja por aquel entonces. Voy a mear y escucho alguien hurgando en la puerta. Primero pienso que es un vecino borracho que se equivoca de puerta. Al mirar por la mirilla veo un tio con un maletín hurgándome la cerradura.

    Acto segudio voy a la cocina a por el cuchillo jamonero que teníamos y me vuelvo a la puerta. Espero a que la abra y en el momento que veo que lo consigue, la abro yo del todo y le pongo el jamonero en la cara gritando como un loco. Se acojona vivo y sale corriendo.

    Pasado el tiempo entiendo que mi pareja de entonces me pega la bronca de mi vida. No sabía si iba armado o no, que me podría haber hecho daño. Y toda la razón del mundo que tenía (y tiene)
  1. @Amperobonus
    Es que si haces eso y él tiene más habilidad con la cuchillos que tú, puede que te lo quite y acabes muerto por tu propia arma.
    @lamonjamellada
    1. @maria1988

      Efectivamente. Muy gilipollas que fui :-/

      @lamonjamellada
  2. @Amperobonus Yo también hubiera salido corriendo si de repente me encuentro enfrente un pelirrojo.
  3. @maria1988 En primario de lucha con armas blancas en la BRILAT me enseñaron que el arma blanca excepto con la bayoneta siempre va por detrás, mano izquierda por delante esperando bloquear su ataque y en cuanto esté a tu alcance entonces si entra a jugar tu mano derecha con el arma blanca. Y en ese casos el tamaño no importa, si le perforas un ojo ya no hay atacante posible, nadie es capaz de seguir luchando después de eso :-|
    @Amperobonus @lamonjamellada
  4. @Amperobonus, ¿no tenía ningún pestillo la puerta? En la situación que describes yo creo que lo más sencillo y menos arriesgado habría sido simplemente avisar desde dentro de que lo estás viendo. Dudo que el ladrón insista en entrar en u a casa en la que sabe que lo están esperando.

    @lamonjamellada

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